lunes, 22 de julio de 2013

El Superhéroe antes conocido como La Masa

Pocas cosas me llenan más que ver a alguien cumplir sus objetivos de fitness. Una de ellas es cuando los resultados están muy por encima de sus expectativas, algo que jamás hubiese imaginado conseguir. Pero hay incluso un nivel superior: cuando esa persona me asegura que mejorar su forma física le ha cambiado la vida. Y que para hacerlo más difícil todavía, lo haya logrado a 12.000Km del SOHO, aislado, sin nadie que le aconseje y tras superar un obstáculo frecuentemente insalvable: su propia mente.

Nuestro héroe de hoy llegó a pesar 135Kg y se agitaba con sólo subir al coche. Me contó que la única posibilidad que tenía de lesionarse era caerse del sofá. Su historia es la demostración de que cuando se quiere, se puede. En su punto más bajo buscó información en Internet. Y con el SOHO fitness blog como guía y motivación, empezó a entrenar, volvió a sentirse bien, a ilusionarse con su trabajo y a jugar al fútbol con sus amigos.

Ahora, se enfrenta con naturalidad al desafío de una carrera de postas entre San Martín de los Andes y Villa la Angostura (11,8Km a la mañana + 9Km por la tarde, subiendo y bajando a 1.100 msnm) y está programando subir el volcán Lanín (3.776 msnm). Es otra persona. Más activa, más saludable, más optimista. Y lo más importante: Es feliz. ¡Enhorabuena!

Os presento a Rubén de Piedra del Águila, Patagonia Argentina y sus espectaculares resultados:


Fecha.....Peso....Grasa

01/07:....135Kg.......?
15/03:....105Kg...27,2%

*No sabemos el porcentaje de grasa de donde partió pero, sinceramente, en este caso da igual.

Mucho más sobre fitness en http://sohofitnessclub.blogspot.com.es/

http://www.sohofitnessclub.com/

Nota: No dejéis de leer el correo que me envió. Toda mi experiencia como Redactor Publicitario no puede competir con lo que él transmite.

Recibido el 03/07/2013:

Hola, Jose. Pensar que hacia unos cuantos meses que te quería escribir y no me animaba. Lo quería hacer porque en realidad me estabas ayudando mucho. Quería agradecerte para que sepas que lo que haces realmente le llega al que lo lee.

Te agradezco haberme enseñado que ningún músculo es más fuerte que la mente, que el sofá de mi casa no me dejaba ir al GYM, saber qué es el PSOAS y cómo hacer los abdominales, o por lo menos intentarlo, que 500 abdominales por día no van a ser la solución al exceso de peso, que la grasa no se quema localizadamente, que hay que cambiar la rutina cada 15 o 20 días, porque si no el cuerpo se acostumbra o que reventar haciendo cardio puede llegar a ser contraproducente.

También te agradezco haberme enseñado el porqué del cardio después de las pesas, los beneficios de entrenar siempre las piernas, que la calidad del ejercicio está por sobre la cantidad y los kilos, el error de hacer dieta sin ejercicio, que el cuerpo es tan inteligente que si lo cagás de hambre te comés la masa muscular, que es la que te va a ayudar a quemar esa grasita acumulada que tenés como para pasar dos inviernos juntos, sin despertar. Descubrí también cómo y con qué alimentarme. Todo esto lo ignoraba y he ido aprendiendo a medida que avanzaba en tu blog.

Una vez, en una cena con familias amigas en casa, salió el tema de cómo había bajado de peso. Y bueno, me agrandé, no te voy a mentir. Empecé contando que llegué a pesar 135 kg. y que me agitaba de bajar o subir del auto. Lo primero que hice fue buscar información y la encontré en una web que se llama Vitónica. En ella conocí a José Luis Marrazzo y a su blog, SOHO fitness blog.

Ahí obtuve la información y la motivación. La motivación es fundamental para un gordo. El gordo no es vago, es ignorante. Por eso está como está. Entonces, precisa de información simple, que sea fácil de entender y no de léxico profesional. El léxico profesional es para hablar entre pares. Vos podés ser Ingeniero Civil y construir el rascacielos más alto, pero de medicina deportiva le tenés que explicar como si fuera un nene de primaria. Así está escrito el blog del que les hablo.

Motivación, mucha motivación para empezar, ya que su cuerpo va a hacer todo lo posible para que siga en el estado de ocio en que se encuentra. Y fijar una meta o logro que debe ser "Cambiar su estilo de vida". En ese cambio tiene que aparecer el GYM como un "método" y la educación en temas de alimentación.

Vuelvo a la motivación para que el gordo no afloje. Fundamentalmente porque no debe aflojar. El gordo no es que no le gusta hacer nada. No lo hace porque su cuerpo le pone impedimentos que hacen que no destaques, que nada te salga bien. Antes era el cuerpo y ahora empieza la mente. El ego no sobresale del piso. Entonces, esa mente tan inteligente que tenemos, la próxima oportunidad de hacer algo: salir a divertirse en grupo, jugar con los hijos y muchas cosas más, esa mente le va a recordar hasta vencerlo que va a fracasar una y otra vez y cada vez lo vence mas rápido. Por eso la motivación es fundamental. Encontré motivación en cada entrada que leía y cuando ya las había leído a todas, las empece a releer.

Y ahora lo difícil: ¿Cómo lo motivo al gordo? A los gordos también nos gusta comprarnos ropa de moda, salir en grupos, jugar deportes entre amigos, participar de todo lo que hace el resto de la sociedad. Pero nuestra cabeza es un océano de pensamientos negativos, mil excusas podemos encontrar. Entonces, hay que explicarle que él puede hacer lo que le venga en ganas de todas esas cosas. Eso sí: ni hoy ni mañana ni pasado. Poco a poco. Realmente tenés que desearlo, pero desearlo de verdad y empezar de a poco.

Entonces, esas metas no son kilos ni % de grasa ni determinado tiempo ni una fecha de vencimiento: Esas son sólo unidades de control, no los objetivos. La meta es el Cambio de hábitos. Cuando la mente y el cuerpo lo permitan, las metas cambian, pero en principio, si el gordo entiende esto, ya tiene un gran avance y solito va a ir incrementando kilos en los aparatos, barras y mancuernas, tiempo en la cinta caminadora (el humano es competitivo por naturaleza), para luego trotar unos minutos y luego correr.

Después de esto viene lo mejor: vas al GYM y te cagas a palos con los fierros y hasta disfrutás al otro día que te duele hasta el pelo. Y ahora la cinta la usas los días que llueve porque como ya te sentís mejor y la autoestima está levantada ya salís a trotar a fuera, al aire libre. Hay que probarlo para saber de lo que estoy hablando. Y ni hablar de cuando llegas de correr y te ponés a elongar contra la pared de tu casa y pasa el vecino/a y te dice "Qué suerte cómo bajo de peso". Y acá viene otro de los placeres. "No, suerte no" y le largas todo lo que sabés y te enseñaron o leíste en ese blog de cabecera y lo tenés un rato explicándole.

Y así lo explico a la hora del almuerzo, a mis amigos, familiares, contratistas del trabajo que hace mucho que no me ven... Por lo general la respuesta es siempre la misma: "Admiro tu fuerza de voluntad". Y en realidad no sé si es fuerza de voluntad o qué será.... pero es muy placentero, a tal punto que he llegado a salir a correr domingos a las 8 de la mañana o en la semana a la tarde/noche, con temperaturas de 0° grados.

Jose muchas muchas gracias por todo lo que me has enseñado y fundamentalmente por lo motivador que es tu blog. Muchas veces, mientras te leía, pensaba qué lindo sería poder ir al SOHO a entrenar. Ja ja ja ja qué loco que estoy. Porque siento un gran aprecio por vos y los socios del SOHO que has ido nombrando en el blog. A pesar de que no los conozco, los siento como mis compañeros de GYM, a los que no les podes fallar, que tenés que ir igual aunque te duela, llueva o haya viento fuerte. Necesitaba tenerlos presentes porque entreno solo en un GYM en desuso de la empresa para la que trabajo. Estos 9 meses fueron mis compañeros y motivación.

Otra parte muy buena. Al ver como cambió mi estado de ánimo, predisposición y salud (nos hacen chequeos médicos), el gerente de la empresa ha decidido agrandar el GYM, renovarle las máquinas e iniciar una campaña para que el resto del personal concurra al GYM. Mira hasta dónde llego a incidir tu blog.

Uff necesitaba contarte todo esto y podría escribir muchas más experiencias que he tenido en este tiempo. Amigo, me salvaste la vida. Estoy convencido de que algún día te voy a conocer personalmente.

Por eso de parte de mis hijas, mi esposa y sobre todo yo, muchas gracias.

Rubén Alejandro Valentini.